Bajo el título genérico «Diario de grabación» me gustaría compartir mis impresiones personales sobre algunos de los procesos de creación, interpretación y edición implícitos en las sesiones de grabación en estudio, y que en muchos casos pasan desapercibidas para el público y los oyentes, más allá de los datos que aparecen reflejados en los libretos de los discos. Así pues, inauguro esta sección con mi reciente participación en el nuevo álbum del multi-instrumentista Pablo Canalís. La grabación tuvo lugar en su estudio personal dentro de la parroquia rural de Otur, el sábado 24 de noviembre de 2018, y consistió en una pieza co-escrita por ambos, en la que grabé distintos teclados. En este vídeo se puede escuchar un breve fragmento de la grabación.

 

Pablo escribió la línea principal sobre la que se asienta esta pieza, a la que siempre se refirió como una «nana», para la kalimba. El sonido de este idiófono de madera con láminas de acero elástico transmite mucha dulzura, lo que traslada a la perfección ese aire de canción de cuna (tanto Pablo como yo utilizamos los modelos originales patentados por el etnomusicólogo Hugh Tracey, de madera de kiaat procedente de África -Pterocarpus angolensis-, y afinada diatónicamente partiendo de la nota Sol). Entre 2007 y 2008, Pablo entró además en contacto con el cantautor y constructor de kalimbas eléctricas -algunas con diseños bastante curiosos- Javier Platero, adquiriendo varias para su colección instrumental personal. La kalimba pasó a ser un instrumento fundamental de composición para Pablo; a menudo nos mostraba en los locales de ensayo de Fonciello (Siero, Asturias), donde ensayábamos Senogul, los motivos musicales que iba componiendo, y que dieron pie a piezas como el “Reggae del Pigmeo” o “Siete lunas (la canción del nómada)”, grabados posteriormente por Melange y Senogul, respectivamente.

 

 

La primera vez que escuché los bocetos de esta “nana” en la kalimba de Pablo, ambos formábamos parte de un proyecto paralelo de nombre Hábitat, en el que también participaban Pedro Menchaca (guitarra), Guzmán Argüello (saxos y flauta), Laura Pire (bajo y voz), Borja Ferrer (percusión), David Menéndez (batería electrónica) y Vanesa Moreno (danza oriental). El repertorio de este grupo consistió básicamente en improvisaciones, varios números del que sería el segundo álbum de Senogul (Concierto de evocación sonora para conjunto instrumental) y versiones de jazz fusion (Miles Davis, Milton Nascimento, Airto Moreira, Hermeto Pascoal…), aunque también esbozamos alguna composición que se acabaría perfilando y grabando con Senogul. Por ello, cuando Pablo me propuso participar en alguna pieza de su nuevo disco, rápidamente recordé aquellos bocetos de la “nana». La idea de retomar la pieza para el álbum le sedujo y me puse a trabajar sobre las grabaciones que conservaba de los tiempos de Hábitat.

 

Hábitat en el local de Fonciello (2006): Borja Ferrer, David Menéndez, Pablo Canalís, Laura Pire, Eduardo G. Salueña, Guzmán Argüello y Pedro A. Menchaca.
Tras consensuar con Pablo las líneas principales de la kalimba, que por supuesto era el instrumento base de la pieza, me puse a trabajar en la armonía. Siempre tuve en mente la idea de arropar los arpegios y los fraseos de la kalimba con un cuarteto de cuerda. Sin embargo, al poco de empezar a escribir y probar sonidos con mi Nord Electro 5 fue creciendo en mí la idea de grabar yo mismo los arreglos combinando varios sonidos de Mellotron: 22 violines con legato y un vibrato bajo, y el registro con todas las cuerdas, sonidos sobre los que iba editando a tiempo real su reverberación, la curva ADSR y un suave efecto phaser, que me retrotraía a las grabaciones de la primera mitad de los 70. Me gustó mucho trabajar con este tratamiento más vintage y dinámico en la instrumentación, lo que encajaba con el concepto orgánico de la pieza.

 

Foto promocional para el nuevo disco de Pablo Canalís, con la kalimba modelo Hugh Tracey en primer término. (c) Marcos Rueda Foto
El siguiente paso fue construir el tema principal de la pieza. Teníamos una base con diferentes secuencias de kalimbas (todas ellas en modo lidio), pero no había una melodía que sobresaliese y actuase como línea solista, algo fundamental para una nana. Necesitábamos un sonido que contrastase con el timbre metálico de la kalimba y que empastara con el Mellotron, y el piano era la mejor opción. El recurso de la melodía octavada en el agudo le daba una mayor profundidad a un sonido que resultaba -en palabras del propio Pablo- «muy cinematográfico”, siendo un tipo de arreglo que ya había trabajado en estudio con Fran Gayo y, más recientemente, con el grupo Last Knight.

 

 

A partir de la elaboración de la armonía y la melodía principal, configuramos la estructura de toda la pieza. Pensamos en algunas líneas contrapuntísticas con una 2ª kalimba o un balafón (aunque finalmente las acabé grabando yo, combinando sonidos de piano eléctrico Fender Rhodes Mk I y V), un pasaje central a dúo con sonidos de piano acústico y eléctrico, una secuencia con fraseos ligeramente jazzísticos (una de las figuras de piano eléctrico fue sugerencia del propio Pablo)… tan sólo quedan grabar las percusiones y un bajo sin trastes para dar por finalizada la pieza, antes de conseguir la mezcla definitiva. De momento las mezclas provisionales suenan de lo más prometedoras. En palabras del propio Pablo, se trata de “(…) música de influencias chamánicas, prehistóricas, precolombinas, con mucha africanía, fuera de toda moda. Los temas fluyen como una unidad continua, aprovechando sonidos de la naturaleza integrados en los discursos. Tiene mucha frescura y creatividad”. Y la verdad es que, tras escuchar en su estudio gran parte de las mezclas definitivas del disco, no puedo más que refrendar sus comentarios y darle la enhorabuena.

 

Eduardo G. Salueña y Pablo Canalís.
(c) Jucyara Cipriano
Aún recuerdo mi primer contacto con Pablo, alrededor del año 2001. Fue el último de los miembros originales en entrar a formar parte del grupo de rock progresivo Senogul, en el que trabajamos juntos 12 años. Se incorporó como bajista (pasando entonces Pedro Menchaca, quien ejercía temporalmente como bajista, a compartir las labores de guitarrista con Israel Sánchez), aunque fue interesándose gradualmente por otros instrumentos procedentes, fundamentalmente, de África y América del Sur, ampliando su espectro con los años a Oceanía, Asia y distintos países de Europa. En los inicios de Senogul, Pablo formaba parte de un grupo de heavy metal llamado Nightjar -en cuya única grabación, publicada cinco años después, yo acabaría colaborando como teclista- y estaba especialmente fascinado con la música de Santana, Mahavishnu Orchestra y Hermeto Pascoal, estableciendo rápidamente una fuerte vinculación con el resto de Senogul al compartir y disfrutar estos mismos referentes. Para la primera toma de contacto con el grupo nos propuso preparar alguna de las piezas de rock progresivo que él conocía, fundamentalmente de grupos como Yes, Rush o Emerson, Lake & Palmer. Nos decidimos por estos últimos, y así integramos en nuestro repertorio inicial “Living sin”, una de las versiones que registramos en la primera maqueta de Senogul, Cosecha años 70 (2005).

 

 

Hoy, 17 años después de nuestro primer encuentro, completamos nuestra 14ª grabación juntos, en la que se incluyen discos con Nightjar, Senogul, Melange, Cuac!, Soulworm, Otus Scops, y por supuesto, su primer proyecto como solista, el libro-disco Folclores imaginarios (2012). A todo ello hay que unirle otras experiencias en vivo no registradas en estudio, como la representación de L’Orfeo: a ba-rock opera (2009) o el estreno de mi obertura Columnas de Hércules (2013), para el que incluso hubo que construir un instrumento personalizado con varios gongs afinados.

 

Set de gongs afinados (c) Marco Antonio Fernández Fonseca
¡Espero que aún nos quede un largo camino por delante compartiendo los sonidos de la vida!

 

P.S. (07 de diciembre de 2018): en este vídeo se puede ver al baterista y percusionista Fernando Arias, último en sumarse a la grabación, añadiendo su impronta a la pieza, que ya tiene nombre: Solaris.